Mesoplastia facial combinada con IPL y radiofrecuencia

En el presente trabajo planteamos cómo en la práctica diaria de la medicina estética en la consulta podemos valorar y clasificar al paciente, programando una terapia combinada según las distintas herramientas (mesoplastia, IPL, radiofrecuencia…) de que disponemos actualmente para los tratamientos antiedad faciales no quirúrgicos. Los objetivos son cómo, cuándo y a qué pacientes debemos aplicar los distintos tratamientos.

Los conocimientos que nos aportan las teorías sobre el envejecimiento han hecho que nos replanteemos cómo valoramos a nuestros pacientes, cómo los tratamos y qué objetivos tienen la terapias de medicina estética. No nos limitamos a ser meros mecánicos que rellenan surcos faciales mediante fillers o tratan arrugas de expresión con toxina botulínica, vamos más allá, somos terapeutas.

Debido al incremento de conocimientos que aportan las investigaciones sobre envejecimiento tisular, podemos tratar el tejido con fármacos inyectables o aparatología que aportan cambios en la fisiología de la dermis, los cuales se traducen en una mejoría en el aspecto facial del paciente respondiendo a un nuevo concepto de estética facial. Actualmente los pacientes nos demandan un aspecto natural y saludable, no aceptan una estética de sobrecorrección facial, hoy obsoleta.

Mediante la acción de las distintas terapias podemos modificar el ritmo y el resultado final del proceso de deterioro físico que implica el envejecimiento. El conocimiento de los mecanismos de acción de los tratamientos nos permite combinarlos de forma correcta y efectiva para potenciarse entre sí.